martes, enero 29, 2008

El sofá de Ikea

(No estaba muerta, esta explotada)

Hay señales de que te estás haciendo vieja... o mayor... o madura...o persona adulta: Domicilias tus facturas, empiezas a decir cosas como tengo que empezar a comer mejor, tu umbral de tolerancia a la mugre empieza a bajar, los tíos que tocan en cinco grupos y llevan cuatro pearcings ya no te atraen sino que te parecen patéticos...

Otra señal, una muy grande, tipo señal de autopista es que llega un momento en decides comprarte un sofá: si es de ikea es que empiezas a hacerte mayor, si es de La Oca para arriba... despídete, en menos de un año estás procreando.

Ayer yo fui a comprarme un sofá de Ikea... uno con chaise longe y que tiene una especie de extensión que permite que tres personas puedan ver la tele tumbadas (placer máximo por tres)... Ya había visto el sofá: sabía el nombre del modelo (después de escribirlo 500 veces fui capaz hasta de recordarlo), el color y el lado del que quería que estuviese la chaise longe.

Chantajeé a un meo de pie para que me llevara hasta el Ikea Culo del Mundo. Aparcamos. Entramos. Cogimos los atajos indicados (que los hay... y yo todos estos años sin saberlo siguiendo el pasillito que te muestra todas las partes de la casa cual borreguilla)y llegamos a la parte de sofás. Gracias a una conjunción espacio temporal sesual no había nadie. Cogí al ikeaboy por banda y le dije: "Chünfin. En Beige. Con la chaise longe a la derecha. Para llevar y montar (si, para montar... si, si... yo he montado mesas, armarios, bladas, cajoneras y hasta un cubo de rubik... pero no pienso montar un sofá... NO). El le dio a un par de teclas y me imprimió una hoja: "Paga en las cajas 20 o 23".

Cogimos de nuevo los atajos. Llegamos a las cajas. Miré el reloj... sólo habíamos estado 25 minutos dentro de Ikea ..¡25 minutos! Todo un récord... miré de refilón hacia el techo esperando que cayesen globos y confetí y una pancarta enorme en la que pusiese: "Nuestro cliente más rápido en toda la historia de Ikea"... y que una banda vestida de amarillo me acompañase hasta la entrada y me regalase un muñeco svensing2... Pero no... disfruté de mi récord en silencio.

Llegué delante de la cejera y le di el papel y mi tarjeta de crédito... ella miró la tarjeta y miró mi carné después miró la tarjeta y después miró mi carné... así durante tres minutos... hasta que le dije "¿Hay algún problema?" y ella: "NO poner el mismo apellido" y yo: "Es que mi apellido lleva ñ y en la tarjeta no la imprimen"... y ella: "NO mismo nombre" Y yo: "Sí es el mismo... mira... aquí en la tarjeta sólo falta la ñ... que es que no la imprimen"... "No mismo" "Que siiiiiiiiii (en mi mente: a ver empleada de ikea nacida en alguna ex república soviética soy yo... sólo que en la tarjeta de crédito a mi a pellido le falta la ñ, que es una letra muy bonita que forma parte de palabras como moño, toño o COÑOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO PÁSAME LA FUCKING TARJETA DE LOS JAERSSSSSSSSSSSS")...

"No mismo"
"Sí"
"Vale" (y ante mis ojos semi bizcos pasa la tarjeta)

Me da el recibo y me voy. Cuando salimos por la puerta miro el reloj. Llevamos 45 minutos dentro. Adiós globos y vanda de amarillo con trompetas de conglomerado desmontables.

"Es por las estadísticas"; me dice el meo de pie.. "no pueden permitir que nadie pase menos de media hora en Ikea... Cada Ikea tiene un detector y si alguien pasa menos de media hora dentro Suecia manda una señal que obliga a la nave a desmontarse doblarse sobre sí misma y guardarse en una bolsa amarilla".

Me alegro de haber contribuído junto con la empleada de ikea nacia en una antigua república soviética a que CUlo del Mundo no se haya quedado sin su Ikea.

10 Comments:

Blogger Mago said...

Ummm, según mi sofá estoy hecho un chiquillo... :D

6:17 p. m.  
Blogger Elena said...

Tienes toda la razón, menudos son los señores ikeos para que la gente pase poco tiempo en sus maravillas tiendas!!!

8:48 p. m.  
Blogger ZaraJota said...

Jo,
Y lo divertido que es interpretar telecomedias venezolanas en los minidecorados que tienen, que?

-- ZJ, con 2 sofás de Ikea

8:56 p. m.  
Blogger Be said...

Yo tengo uno, pero me lo llevé de la zona "menos noble" de casapadres. Ahora, el umbral de tolerancia a la mierda lo tengo en números negativos.

9:34 p. m.  
Blogger Chache said...

Yo estuve una vez en un IKEA. No quiero volver. Nunca. Snif.

9:52 p. m.  
Blogger querida_enemiga said...

No lo aguanto. Es como ir a un restaurante y que la camarera no te entienda. El otro día, una camarera asiática no entendía a un compañero cuando le pedía vino tinto, y al final le dijo que no había vino... porque andaba más perdida que Willy Fogg.

10:55 p. m.  
Blogger José Ángel (Josito, si te conozco) said...

Te leo desde hace poco y de rebote. Me encanta tu blog. Contribuyes con el a la lista de blogs que no puedo dejar de visitar cada día. Un saludo de perro pachón.

9:39 a. m.  
Blogger Dago said...

Dios!!! No puedo creer que medio madrid tenga el mismo puto sofá. Yo lo tengo, en beige y con la cheslon a la derecha tb.

Yo lo pedí con transporte. El transportista se cagó en mis muertos por tener que subirlo 4 pisos por las escaleras.

Y lo peor: NO VENÍA CON INSTRUCCIONES
Me costó 3 horas y numerosos moratones y arañazos montarlo.

Pero y lo bonito que queda?

10:44 a. m.  
Blogger 10050 Cielo Drive said...

jajajajajaja.
"No mismo" jajajaja
qué de cosas surreales pasan habitualmente por nuestras vidas

10:31 p. m.  
Blogger Kostas said...

Mierda , yo sólo veo los atajos cuando doy marcha atrás a buscar o mirar algo olvidado. En mi última visita a Ikea 1:30 horas (creo que me quedo corto)

6:44 p. m.  

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