martes, diciembre 04, 2007

Cenar fuera

Hay gente que tiene una chupi pandi, como los de Friends o los de 7 Vidas. Todos son amiguitos: salen juntos, van de fiestuqui juntos, comen juntos, mean juntos...

Otros no tenemos. Porque nos hemos ido llevando amigos de algunos de los sitios por los que hemos pasado (con mayor o menor éxito). Tenemos amigos de toda la vida (las cuatro zorris), amigas de la carrera, del colegio mayor, del master, de los varios trabajos, amigos de los bares... amigos varios. Amigos que no tienen nada que ver entre sí, como tampoco tienen nada que ver entre sí tus personalidades múltiples. Amigos que es muy raro que se junten en un mismo punto espacio/temporal (quitando fiestas de cumpleaños y enfermedades). Así que cada uno de estos grupos de amigos (a veces el grupo es unipersonal) quieren quedar contigo porque eres su amiga y te quieren ver y tu también los quieres ver porque ser amigos va de eso: de verse, hacer cosas juntos...

Si tienes chupipandi no hay problema porque quedas un día y los ves a todos... pero si tienes, pongamos, cinco grupos de amigos... tienes que verlos a cada uno un día... Uno por cinco= cinco días de socialización. Eso sin contar a posibles meosdepies con los que confraternizas en profundidad (a los que hay que darle, digamos, dos unidades de socialización, como mínimo).

Como vivimos una vida moderna... el único tiempo libre que tenemos para verles es al salir de trabajo... a esas horas en las que el estómago empieza a pedirte que lo alimentes y los usos sociales acompañar la conversación con una cerveza.

Si yo tengo, pongamos, cinco grupos de amigos que no suelen coincidir y quiero verlos a todos, debo emplear, pongamos, cinco noches en verlos... y, como soy una gorda de espíritu y ellos lo saben y me conocen, todos quieren que cenemos juntos (¿quedamos para cenar?) y, os aseguro, nada me place más que cenar fuera... pero...

El otro día me puse a pensar (sí, se hizo una falla en el continuo espacio tiempo y varias ciudades fueron engullidas por la nada) y me di cuenta de que, en la última semana, había comido un total de cuatro veces fuera y que, de las tres restantes, dos había quedado para tomar algo, con alcohol, pero sin alimentos sólidos... Algo insostenible para mi estómago pero mucho más para mi cartera...

El problema es que cuando mis amiguitos me dicen eso de ¿Quedamos para cenar? y yo les digo que no porque no puedo cenar todas las noches fuera, se da una confusión: ¿Cómo que todas la noches? Si sólo cenamos fuera un día a la semana". Sí, sí... un día contigo, otro día con el otro y otro con el de más allá... en total: cinco días de cenas fuera de casa menos en mi dañada cuenta corriente. "Va, pues diles que no a los otros".... y, claro, qué haces...

Pues tomar una decisión salomónica. De aquí a que se terminen estas entrañables fechas sólo cenaré una vez fuera por semana (excluyendo cenas de empresa y despedidas navideñas)... mis actividades de ocio con mis diversos grupos de amigos se reducirán a quedar para que ellos tomen cervezas y yo zumos de piña...y creo que, al acabar el mes, pesaré cuatro kilos menos y habré ahorrado el dinero suficiente para... invitar a todos mis amiguitos a cenar el mes de enero.

8 Comments:

Blogger Rebilated said...

Queda a comer con ellos pero en sus casas que asi no te cuesta tan caro :D

Y si no llevatelos a comer a todos juntos, y solo quedas una vez.




www.plutonverbenero.blogspot.com

3:10 p. m.  
Blogger The Inner Girl said...

Pues no te queda otra que dejar de quedar con alguien alguna semana. O esperar la paga extra y reinvertira en las cenitas. :)

10:02 p. m.  
Blogger querida_enemiga said...

Te doy tres opciones:

1. Que te inviten a cenar (sirve para tu bolsillo, pero para los kilos).
2. Volverte una ermitaña.
3. Echarte varios amigos imaginarios.

9:28 a. m.  
Blogger Lucía said...

Realmente es un problema ...

Yo opto por invitar a la gente a picotear algo en casa, siempre sale más a cuenta y las sobras las puedes guardar ...

Muy divertida tu forma de relatar.

Saludos

12:16 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Perri, TE-NE-MOS que organizar una cena para la semana que viene. A poder ser, alguno de estos días: 14, 15 ó 16 de diciembre, que son los que me dan permiso en mi plantación de algodón para ver a mis amigüitos / as.

Como carezco de poder de convocatoria, delego en ti. Pega cuatro gritos entre los masterzuelos.

Fdo: sweet caroline

7:37 p. m.  
Blogger damupi said...

deja de deberte a los demas y a empatizar. Es momento de ser un egoista, más en estas fechas.

Yo quedo con quien quiero y cdo quiero. Tengo el problema de que la gente ya ha hecho planes si les llamo ese dia, por lo que me tengo que joder, pero al menos, hago lo que me apetece, no lo que los demas quieren que haga

6:15 p. m.  
Blogger Gato said...

Te comprendo perfectísimamente. Yo que me dedico a hacer presupuestos antes del día diez de cada més decido que no puedo cenar fuera más que tirando de visa. Y eso es muy chungo...

1:07 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

acabo de leer esto x casualidad (buscaba un sitio dnd ir a cenar) y la verdad sq tienes razón. Yo tmb tengo grupos distintos y es un "coña**" kdar... yo intento distribuirmelo con los fines de semana En vez de días cm haces tu, pues un finde para unos, otros finde para otros... pero aun así es una pasta, y aún así a veces parece ke ls dejes de lado.... :S k vida más perra!!!!

9:09 p. m.  

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