lunes, agosto 28, 2006

Sin cuerpo de percebe

Ërase una vez un percebe. Un percebe de la rías baixas arrancado de una recóndita roca que cada temporada da los mejores percebes por las manos de una niña con un ojo de cada color, el corazón a la izquierda y que nunca ha visto salsa rosa (que según la tradición son las que recolectan por instinto los ejemplares más exquisitos sin dañarlos). Ese percebe.

Laperri quería ese percebe. Todo el mundo le hablaba de las maravillas de ese percebe... ¡era una suerte tener ese percebe!

Finalmente el percebe terminó en su plato (la gente le tenía envidia y sus amigos se alegraban por ella). Pero justo cuando iba a llevárselo a la boca... sin previo aviso... se dio cuenta de que no quería el percebe. No es que no le combiniese, no supiese bien o le fuese a sentar mal (todo lo contrario)... era simplemente que no lo quería. Llevaba todo el rato pensando que sí, que le apetecía muchísimo. Pero a la hora de la verdad sintió que no quería. No sabía muy bien porqué, porque era, como ya hemos dicho, un percebe único pero la verdad, es que no pudo... porque no quiso... por no se sabe que razón...

sus amigos le decían: "pero eres tonta, tienes la posibilidad de ingerir el mejor percebe de las rías baixas y vas y dices que no... ¿qué te pasa? ¿no te gusta comer?

creo que incluso el percebe pensó: ¡Ey, soy un percebe... a mi no se me dice que no"...

laperri se sintió extrañamente culpable por ese cambio infantil e irracional de opinión... también pesaba sobre ella la terrible casi-certeza de que se arrepentiría... pero a veces laperri es rara e inexplicable, incluso para ella misma que sigue sin entender nada y sin poder oir la palabra rias baixas sin sentir la mirada acusadora de sus amigos y... la suya propia... asi que empieza a pensar que en vez de percebes debería tomar litio ¿sí o sí?

9 Comments:

Blogger Anómalo said...

Del mar sólo el cabracho y eso porque crece en los árboles.
Puede que te gusten los percebes, pero sólo a la hora del aperitivo. Los percebes para el desayuno no siempre son opción.
Combinan mal con el cola-cao.

Chuletón, laperri. Chuletón.

9:10 a. m.  
Blogger Zagloso said...

Perri, te entiendo perfectamente. Por lo que dices no había Albariño y sin Albariño los percebes son mucho peores.

11:02 a. m.  
Blogger perri said...

Albariño del literal había... litros incluso...

11:03 a. m.  
Blogger Zagloso said...

El albariño literal consigue a veces cosas que el mejor blanco metafórico jamás podría...

11:19 a. m.  
Blogger primaveritis said...

Si, necesitas litio, ¿te paso un poco del mío?

1:17 p. m.  
Blogger Be said...

Perri, no le des más vueltas. No hay nada peor que comer sin ganas y no es lo mismo "querer percebes" que "querer querer percebes".

El cuerpo perri es sabio, y el inconsciente también.

6:53 p. m.  
Blogger Perlita de Huelga said...

Yo una vez me comí un cóctel de gambas y me fui a hacer de canguro de mi primo de seis años. El niño terminó aguantándome la cabeza mientras yo vomitaba todas y cada una de las gambas en el water.

El marisco, pese a su suculento aspecto y olor, a veces es muy chungo, perri.

8:37 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Amiable fill someone in on and this enter helped me alot in my college assignement. Thank you on your information.

4:34 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Well I agree but I dream the list inform should acquire more info then it has.

6:24 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home