viernes, enero 20, 2006

A la perri le gusta el agua

A la perri le gusta el agua. Le encanta remojarse, chapotear en la piscina, flotar en el cantábrico, darse baños infintios (como soy miniperri casi puedo hacerme unos larguitos) y siente una atracción irrefenable por las fuentes que le hace desear emular a la mítica anita jare en la dolce vitta...

Por eso después de una semana que casi acaba conmigo empuñando un lanzallamas, me recompensaron con una noche en los baños turcos... yo, como perrilla a la que meten en una habitación un cuenco de carne, otro de chocogalletas y otro de huesitos, no sabía en que piscina meterme y que placenteros resultados disfrutar primero... movía mi rabíto frenéticamente y solo deseaba ser bolsita de té y sumergirme consecutivamente en el agua templada, fría y caliente...

... pero, por supuesto, nada más entrar en la piscina de agua templada, fruto de mi nerviosismo, revalé y acabé con lo que se llama comunmente la rabadilla contra el marmol turco... dolorida coja y mostrando mis lorzas blancuzcas (Nota mental: nunca probarse el bikini asi de golpe en pleno invierno... shock demasiado intenso... ponersolo todos los días un rato durante una semana para concienciarse otra vez de nuestra pieles cítricas)... decidí entrar en el agua caliente... donde... debido al vao y a la falta de luz confundí el brazo de mi acompañante con el de un rotundo señor de unos 60 años que me quedó muy agradecido por la carantoña y no me quitó ojo a lo largo de las tres piscinas...

El agua de la piscina de agua fría había sido traído directamente de Laponia (o la ponia, como me gusta decir a mi)... metí mi dedito, como hacen los niños y los perris, mi maravilloso pelo click tornó color letizia-sabater. Yo veía atonita como señoras de 50 y 60 se metían de golpe, sin pensarlo y sin emitir un solo quejido aunque cinco minutos después de salir de la pila-pónica aún no habían conseguido recuperar la movilidad facial y seguían morada-azuladas.

Como soy una perri-orgullosita decidí que si, esas señoras que me doblan lo edad son capaces de soportar esa ausencia de grados para turgir sus piernas, ¡YO, LA PERRI QUE ARREGLA CABLES DE TELEVISIONES también puede!... y así, como las señoras, sin pensarmelo dos veces me metí en la pila-maldita....

y, asi, sin pensarmelo dos veces... emití un alarido... provocó ondas expansivas en todas las piscinas....

coja, escaldada, avergonzada y tras acosar a un desconocido de 60 años abandoné los relajantísimos baños turcos con el rabo perri entre las crionizadas piernas perri.... camino del masaje...

...y eso, el masaje.... merece otro post... os lo aseguro

3 Comments:

Anonymous Gab said...

creo que sé de qué lugar hablas... está en el centro al lado de unos conocidos cines v.o? (horror, parece que soy medio arty). Estuve allí, y me parecieron muy snobs, mandándote callar antes de entrar porque "no estamos en una piscina municipal" (nos debieron ver la pinta de hablar como cotorras de lejos).
Si es ese lugar, desde luego el masaje merece otro post, hasta incluso su propio blog, diría yo, diosssssssssssssssssss, qué experiencia...

5:02 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

buen blog y nefasto comentario

6:03 p. m.  
Anonymous laperri said...

anonimo, en este blog se puede decir de todo... pero si calificas de nefasto el comment de otro bloggie no estaría mal que te identificases o que argumentases su nefastidad. Gracias

11:39 a. m.  

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