viernes, noviembre 04, 2005

Son esas pequeñas perri-cosas

Pequeñas perri-cosas que hacen que la vida sea mejor:

Que cocinen para ti unos macarrones con nueces, salchichas y nata y te pongan una botella de vino al lado

Que cocines para ti

Las lentillas

Los masajes de ojos (especialmente después de quitarse las lentillas)

Bocadillos de mejillones con mayonesa

El aire del mar

Que el autobús llegue justo cuando acabas de llegar a la parada (¿cuándo pasará eso, cuándo la estadística se hará carne y habitará en mi?)

Los zapatos mariaisabel (o cualquiera que te haga sentir bien sin causar lesiones dorsales irreversibles)

El antiojeras (dios!!!!!!... gracias por existir… gracias por hacer que no parezca un lemur cada mañana!!!!!!)

Que a esa perra mala le revienten los pantalones al agacharse y tu le digas: ¿quieres que te preste unos mios?

Llevarte la última talle M en Zara de lo que sea (sin que las 150 perris que te circundan hagan jirones tu ropa)

Pillar a tu ex-meo-de-pie mirándote el culo con la cara llena de granos (él) (NO es autobiográfico)

Perrisamigos, contribuid a esta lista con vuestras pequeñas perri-cosas que os hacen felices:

21 Comments:

Anonymous Aguadora said...

Oír a los pájaros entre el ruido del tráfico.

Oír a tus vecinos haciendo el amor nada más haber tenido su primer hijo.

Que te roben en casa y se lleven lo justo para poner otra casa.

Hacer reír a los viejos de tu bloque.

Que un perrito venga a saludarte saltarín por la calle porque le has sonreído.

Encontrarte 50 euros en el abrigo del año pasado.

Acordarte mientras trabajas del libro que te estás leyendo.

Ponerte la negligé, el camisón y las zapatillas más elegante y evocadora para estar por casa y que nadie te vea.

La mantequilla en su punto perfecto.

Ver el campo a lo lejos desde el centro de la cuidad.

1:24 p. m.  
Blogger perri said...

Aguadora,

eres perra y perri. me mola todo mucho, especialmente que los perritos vengan a saludarme, encontrar dinero en lugares inesperados y ponerte elegante para estar en casa

2:00 p. m.  
Anonymous Aguadora said...

Asomarme todos los días para ver si has escrito algo, Perri mía.

2:44 p. m.  
Anonymous Anómalo said...

DESAYUNAR

3:26 p. m.  
Anonymous Aguadora said...

Qué hombres son los hombres, de verdad.

6:54 p. m.  
Anonymous Tos said...

¿Hombres? ¡No veasssssssssss!

10:08 p. m.  
Anonymous Tos said...

-Sentarse en la taza del water y que no esté fría (algunos de los que meamos de pie nos sentamos cuando estamos dormidos).

-Que los amigos se rían de mí.

-Una de salmonetes.

-Cada vez que veo una cosa nueva en la Catedral de la Almudena.

-Encontrar una bandera que no conocía.

3:40 a. m.  
Anonymous bertich said...

Lo que más del mundo:

-Beber del grifo cuando tengo mucha sed y está fresquita...purifica.

2:46 p. m.  
Anonymous olga said...

me pongo en plan hombre...
q me decis de hacer pipi cuando estas q no puedes mas y no llega el ascensor..cuando llegas a casa y por fin lo haces pufff es orgasmico ja ja
ya en plan yo me encanta hacer bolitas con las migas de pan y oler la miga de pan

7:14 p. m.  
Blogger mir said...

Poner tu perfume (el mío "white musk") por las costuras de tus abrigos/jerseys y cuando te lo pones oler a taaaaaaaaaaaaannnn rico...

10:39 a. m.  
Anonymous ardid said...

Llegar empapada a casa un día de invierno en el que te ha sorprendido la lluvia, ponerte cómoda y sobretodo... Ponerse calcetines secos y calentitos...

Ver cómo alguien, en el metro o el bus, saca una libreta y un lápiz y se pone a dibujar. O ver a alguien escribir en un cuaderno pequeñito en algún bar tranquilo. Y por qué no, hacerlo.

Ver a una viejecita vestida de forma extravagante sentadas en un banco, leyendo plácidamente.

Que, al fin, después de siglos al 90% de humedad ambiental, sople viento, se seque el ambiente, y puedas tener un día "pelo-pantene".

Escuchar una canción que te gusta, de repente sentirte invadida por recuerdos (buenos o melancólicos), y detenerte a disfrutarlos (o sopesarlos).

Que de repente recuerdes, sin venir a cuento, fragmentos de libros o películas que te dejaron buen sabor de boca.

El olor a tierra húmeda tras la lluvia

1:31 p. m.  
Blogger damupi said...

- los calcetines blancos gruesos de deporte de 3 pares por 500 pesetas.

- Los pantalones con goma elastica en la cintura.

- Sacar a Zar, mi perro (el más bonito del mundo mundial) el 31 de diciembre a las 23:15

3:41 p. m.  
Anonymous Tos said...

-Que los amigos me dejen al cuidado de sus perros.

3:55 p. m.  
Anonymous Tos said...

¡Dioxxx! Quise decir que mis amigos dejen sus perros a mi cuidado.

4:00 p. m.  
Anonymous ded said...

Sin duda el olor a tierra mojada.

El azúcar de caña. Sobre todo en terrones, para que cruja como si se comiera arena.

Los viajes en el tiempo a través de canciones.

Que una tarde cualquiera se convierta en una noche súper divertida.

Helado con patatas fritas del McDonalds.

6:26 p. m.  
Anonymous laperri said...

Jo, perriamigos, gracias por compartir vuestas perricosas conmigo.... ahí van unas cuantas que se me han olvidado:

abrazos reparadores, de esos que te quitan la tensión y toda la electricidad estática

tomar el café con mi madre en una cafetería como un par de viejas

mirar el post después de dos días y ver...¡ que hay 15 comments! (jjijiji) neuras de perriblogger

6:41 p. m.  
Blogger kruskaya said...

Acariciar la sábana fresquita (de lienzo, de las antiguas) con el envés de la mano, con el empeine del pie.

Regar los aguacates mientras me ofrecen su verde más intenso.

... cuando los duendes de casa me hacen descubrir una chinita que recién han depositado donde había mirado quinientas veces los últimos dos días... ¡mmm!

Cuando los mantecados me salen tan ricos que mis enanos se los zampan al voltearme para...

Las espinacas... crudas y con granada, cociditas solas, con piñones... o con Angélica.

La luna una noche como la de ayer.

El chocolate en plena revolución hormonal.

Las lágrimas resbalándome cara abajo cuando recién veo la carita de mi descendencia.

Cuando me cruzo con el vecino adolescente y ¡nch! resulta que le soñé íntimo.

Cuando los y las abuelillos y abuelillas cuentan de sus recuerdos
y nos perdemos en sus miradas.

Emilia Sauri y los personajes que conforman su vida.

La textura de la cuajada cuando estoy fumaílla.

La horchata con su sabor de arrastre.

El jugo de tamarindo, la parchita y despeluchar el hueso del mango.

Rebozarme en la ardiente arena tras haber nadado en el muy frío mar.

Leer cuanto contais,
y releer las que me raptan la mirada.

Poder agradeceros:
gracias.

8:10 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

_su llamada inesperada,o un mensaje a las tres de la mañana que ves cuando te despiertas
_que de repente todo vuelva a ir bien
_el olor de la gente y cuando la ropa huele a alguien
_llorar de alegria,y sin darte cuenta
_caminar descalza en casa,y en la arena,seca
_que todos los que esperabas te llamen por tu cumpleaños
_cuando hace frio fuera,pero tu jersey te da la temperatura justa(como si estuvieras entre algodones)
_cuando encuentras el regalo perfecto para alguien(digo cuando lo tienes que comprar cueste lo que cueste porque es EL REGALO)
_cuando te quedas embobada mirandole y no se da cuenta,y sigue intentando o que esta haciendo
_cuando te das cuenta de las vueltas que da la vida

9:11 p. m.  
Anonymous guadiana said...

habéis dicho cosas muy bonitas. me gustaría añadir:

-cuando de repente las piezas del rompecabezas encajan

-cuando te escuchas a ti misma y el runrún que antes querías silenciar se transforma en un enriquecedor diálogo

-ir a la playa en noviembre y pegarte los mejores baños del año

1:38 a. m.  
Anonymous Lo said...

Me encanta todo lo que habeis escrito, son esas pequeñas-grandes cosas que al final son las más importantes, como:
- el momento en el que me meto en la cama y me tapo con las mantas y me siento tan agusto
- desayunar tostadas de pan con aceite y tomate
- pasear por la orilla del mar en otoño
- tomar unas patatas bravas con un mosto con mi abueli
- las ocurrencias y risas de mis pequeños "sobris"
- una buena cena con una compañía estupenda
- leer una revista de moda
- unas palabras bonitas en un momento que no lo esperas
- comprarme unos pendientes que me encanten
- leer el blog de la perri cuando estoy en la oficina y que siempre me arranque una sonrisa...

11:46 a. m.  
Anonymous Aguadora said...

Un momento de comunión telúrica:

Toño y yo limpiábamos el baño de arriba de la casa de veraneo, que había estado en obras, una tarde de calor sofocante.

Desgreñada arremetía contra la mugre del lavabo estropajo en ristre, viendo mi reflejo de refilón en el espejo de cuando en cuando. Abrí el grifo para aclarar y se oyó un aleteo que venía de la ventana. Miré y mirándome desde el alfeizar, el ojo redondo y rojo, había una paloma mensajera joven. Me aclaré el detergente de las manos mientras advertía a Toño de su presencia. Hice un cuenco con ellas y lo llené de agua fresca. Acerqué las manos muy despacio a la paloma y bebió, bebió muchísimo.

Se quedó en casa; donde yo iba, iba ella volando. Siempre estaba cerca y siempre me tenía a la vista desde el tejado. A la hora de la siesta, como hasta los perros dormían, aprovechaba para andar como una gallinita por donde yo estuviera. Cuando me volví a Madrid, siguió al coche. Enseguida la perdí de vista.

5:58 p. m.  

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