lunes, febrero 01, 2010

Homeless way

Bolonia. Dos de la tarde. -3º (sí, sí... menos tres grados)

La perri pertrechada con el butizado como abrigo fargo, gorro, guantes rellenos de borreguillo y botas Cheguaka posa frente a la iglesia de la plaza Mayor.
Ahora hago como que tiro una bola...
Ahora pongo cara de muerta de frío...
Ahora salto...
Ahora la nieve cae sobre mi en primer plano para remarcar lo encantadoramente heidi que estoy
Ahora... mis botas se han calado! MIS BOTAS SE HAN CALADO!!!!!!!!!!!!!!! Lo empiezo a notar, es como si pequeños piesecillos estuviesen empapados en agua a -3º, lo noto, es oficial... el agua ha llegado a los calcetines... al caminar hago chof, chof, como si anduviese descalza sobre la nieve... siento mis pies congelarse... lo noto, es oficial...

Tenemos una tarde por delante antes de coger el avión que nos devuelva a la 'calda' españa...
-Vamos a una cafetería
Vamos. Pero a cada paso siento el agua fría. Un escalofrío. Percibo como la neumonía se cierne. Chof, chof, chof... pies caminando sobre hielo. Segundo escalofrío.

Llegamos a la cafetería. Y me quito las botas. Efectivamente mis calcetines estaban como bolsas de té helado.
El señor que hace las fotos pone los mismos ojos que el sanitario de las películas que acude a una catástrofe natural y dice "todo va a ir bien" mientras ve la pierna amputada de alguien que se ha quedado bajo una biga. Así que decide ir a comprarme unos calcetines. Y allí me quedo yo, en una cafetería supercool ou yeah descalza y con la cara traspuesta.
El señor aparece, y haciendo gala del malinismo que caracteriza a la raza masculina, trae unos 'calcetines' de un grosor inferior a un papel de fumar. Tengo frío, estoy incómoda y quiero matar. Me apetece preguntarle: ¿Qué pretendes? ¿Qué me los ponga en la cabeza y atraque un banco?" Pero decido ser agradecida y ponérmelos todos. Resultado: una protección y calentor igual a una media de cristal.
Quiero llorar, pero me parece mal hacerlo descalza en una cafetería tan nice. Entonces al señor que hace las fotos se le ocurre una idea (inédito). Sale corriendo y vuelve con La Republica debajo del brazo.
-¿Nos vamos a quedar leyendo hasta la hora de ir a buscar las maletas a la consigna antes de ir al aeropuerto?
-No
La idea es envolverme los pies en papel de periódico para aislarlos y luego calzarme las botas empapadas. Lo hago: cuatro páginas por pie. Como tengo pies de geisha me sobra casi media página por pie:le quito un faldón de un 3x5 y me envuelvo los piesines como si fuera unos filetes de pescadilla. En la mesa de alado una boloñesa vestida de prada de arriba a abajo me mira con desprecio. Yo paso.
-¿Este es el futuro de los periódicos de papel? ¿para esto servirán?
-Si sirven para aislarse del frío todavía tendrán algún uso práctico.

Y así salgo a la calle. En el camino a la consigna (donde me esperan unas botas y unos calcetines de alpinista) tengo que volver a cambiarme las páginas de papel porque voy notando como el agua cala también el periódico y vuelve a mojar mis pies. Camino hacia la consigna como un zoombie, como un autómata, en mi mente hay un sólo pensamiento CALCETINES CALIENTEEEEEESSSSSSSSSSS... no hablo, concentro todas mis fuerzas en llegar. La temperatura ha bajado a -4º según un termómetro callejero.

Por fin!!!!!!!!!! La consigna! Abro mi maleta como si fuera un diabético y dentro estuviera mi insulina. Me quito las botas, saco el papel de periódico ya empapado (la gente que está a mi alrededor flipa) y me quito los calcetines que ya habían empezado a calarse. Me froto los pies como si quisiera hacer fuego. CALCETINES DE ESCALADOR VENID A MI!!!!!!!!!!!! y para rematar botas secas de piel ¡Nunca unos tacones me parecieron tan confortables!

Vuelvo a recuperar la temperatura corporal poco a pocos, siento los dedos... pienso en los de Viven y en Edurne Pasabán (sí, soy una dramaqueen qué pasa!)...ahora a pasar el control de seguridad y a esperar el embarque con un supercafé hipercaliente. Mmmmmmmmmmmmmmmmmm

-Carabinieri: Spaguetti capuccino musolini supermirafiori!
-Perri: Qué?
-Señor que hace fotos: que te quites las botas para pasar el control de seguridad
-Perri: QUé?
-Señor que hace las fotos: lo que oyes
-Perri: ¿puedo sentarme en el suelo y llorar?
-Señor que hace las fotos: Tú verás pero está frío como un tempano.

5 Comments:

Blogger unamonja said...

Me meo contigo.

6:46 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

jajaja
pero cuenta todo!!
quien es el sr que hace las fotos??
alguna bonita historia romántica??
o fue viaje de trabajo? :P

6:51 p. m.  
Blogger Pétalo said...

Jajajaa, me he partido, pero la verdad es que desde que leí "Bolonia", no he podido prestarte demasiada atencion. Solo he puesto cara de idiota. Viví un año en Bolonia, y la echo de menos cada día que pasa. Y me quedé con las ganas de ver la Piazza Maggiore nevada, me das envidia a pesar de tu hipotermia piecil.

9:11 p. m.  
Blogger Gato said...

El frío en los pies y el dolor de espalda por llevar una mochila grande son dos cosas que pueden hacer llorar a cualquiera...

10:48 p. m.  
Blogger Francesco said...

Es más incómoda la lluvia del Cantábrico y más dramático resbalar en la acera, que el papel de periódico no sirve para reemplazar una muda empapada... Opino.

3:52 a. m.  

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