martes, abril 10, 2007

Las colas y las señoras

Había salido la perri de caza y había encontrado una extraña pieza, muy difícil de descubrir, casi al borde de la extinción: la camiseta polivalente. La camiseta polivalente es una camiseta que lo mismo te pudes poner para una entrevista de trabajo, que para salir por la noche, a tomar unas cañas o a un funeral: arreglá pero informal, como diría la panto.

Aunque la cola para pagar parecía la de los castings de OT, una auténtica perri no deja escapar una pieza así, no se amedrenta por unos cuantos centenares de discípulas de Victoria Beckham a principios de mes: ¡no!

Así que dignamente y racionando el poco agua que me quedaba, me puse a la cola. Detrás mío llegó una señora de unos 55 años, pelo rubio corto, perlas en las orejas, abrigo guateado (genotipo de norteña de mediana edad, vamos). Derepente sentí que la señora se acercaba mucho a mi. Su brazo estaba directamente apoyado en mi espalda y, entiendanme, no me he criado en el palacio de liria... pero tampoco en un bagón de los que llevaban a los judios a los campos de concentración.

Miro hacia atrás y compruebo que detrás de la señora no hay nadie. Luego nadie le obliga a incrustrarse en mi. Luego lo hace por vicio. Luego tengo miedo. Me muevo un poco hacia delante invadiendo ligeramente el espacio personal de una tiarrona de 1,80 que lleva cuatro pares de zapatos en sus enormes manos.... me siento liberada... pero la felicidad solo ha durado un segundo... la señora de las perlas se vuelve a pegar a mi...

Siento deseos de darme la vuelta y decirle: "Perdone señora, le importa no hacerme un tracto rectal con su bolso? es que me incomoda un poco, pero solo un poquitín ¿eh?"... valoro los pros y los contra y me doy cuenta de eso solo empeoraría la situación... de que me acabarían saliendo las cadenas del falso chanelazo por la boca...

Así que cuando se mueve la cola, yo abanzo más de lo que me correspondería acercándome cada vez más a la giganta compradora compulsiva de zapatos... y la señora de las perlas, pegándose de nuevo a mi... no quiero tocarle el culo a la chica de alante.... pero ya estoy tan cerca, tan cerca de ella... que un solo paso terminará en una denuncia por acoso sexual...
la situación es esta: tengo a una señora con abrigo guateado colgada de mi espalda y el culo de una chicarrona de 1,80 a solo un milímetro de mi nariz... ¿debo salir de cola para no sufrir un ataque esquizoide y matar a una generación victorias y hundir con ello el comercio gijonés? ¿es más importante mi preciada camiseta-presa o mi vida?

Pienso en los pobres japoneses que tienen que coger todos los días el metro en hora punta y me siento mejor. Intento rememorar otras desgracias ajenas como... una avalancha en la meca un día a 45 grados o.... La apertura de puertas en Harrods el día de las rebajas entre un grupo de adolescentes con problemas de secreciones de todo tipo....

"La siguiente por favor", dice la cajera.

Antes de que me de cuenta, la vieja perlona que tengo incrustada en la cabeza, salta por encima de mi y coloca sus camisas en la caja. Así que era eso. ¿Asi que no me estaba acosando... solo quería colarse como mandan las conexiones neuronales que se cruzan en el cerebor de una mujer una vez cumplidos los 55?.......

"perdone señora, yo estaba delante de usted" (no se si se habia dado cuenta, vieja bruja)
"Ay perdona!... es que pensé que ibas con la chica alta... como estabais tan juntaaaassssssss"..
AGGGGGGGGGGGGGGGGG

6 Comments:

Blogger Anómalo said...

La culpa es de Zapatero, que confunde a nuestros mayores.

3:54 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

La culpa de todo la tiene Yoko Ono.

7:18 p. m.  
Blogger querida_enemiga said...

¿Ves?... yo no tengo tanta paciencia como tú. Yo a la primera de cambio me giro y le digo que se aparte un poco. Eso sí, por favor.

9:11 a. m.  
Blogger damupi said...

mal mal y mal...Cuantas veces te lo tengo que decir, perri.
En esos casos, lo que tienes que hacer es: primero un aviso, das media vuelta rapida y secamente para que tu hombro golpee su muñeca cdo intenta retirar el brazo.
Si sigue insistiendo. Haces la cola del reves, mirandola a ella de frente. Si te pregunta, le dices, que prefieres hacer la cola del reves a que te manoseen la espalda gente indeseada

3:45 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Bwahahaha... Genial, hija.

3:38 p. m.  
Anonymous Selur said...

Siempre puedes usar la técnica señoril de la parada en seco , a eso sumado un giro brusco y una mirada que ni los orcos de Moria , una mezcla entre asco y rabia que puedes enfatizar levantando la mitad del labio del lado que prefieras , la señora pegará un salto asustada y se quedará calladita muerta de miedo si has puesto cara de autentica psicópata , y listo , tu espacio vital libre y la señora con los ovarios en la garganta , perdón por el vulgarismo biológicamente erróneo.

Sí es que todos queremos ser buenas personas , pero nos obligan a ser bordes...

7:29 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home