jueves, febrero 23, 2006

Perrimanias

El otro día, el señor f escribio en su blog (del cual no hare publicidad ya que jamas me cita aunque detras de muchas de sus bloggieideas esté esta canida) sobre sus manias....

y aunque no mandase a nadie en meme (neme, jeme, peme, reme... o como se llame eso) yo tomo la idea que me parece buena y asi de paso descubro si necesito ayuda profesional o solo amateur:

  • Solo puedo tomar el té de después de la comida, tras haber recogido y limpiado todo (y después dejo la taza la pila hasta la cena, nunca NUNCA la friego al terminar)
  • Regulo la temperatura de la ducha desde fuera en el grifo y, cuando ya he conseguido los grados adecuados, enciendo la ducha y me meto dentro.
  • Siempre me echo colonia de bebe por los hombros, la espalda y el pecho después de cada ducha... si se me ha terminado y no puedo hacerlo, ese día me siento rara.
  • Tengo que entrar en el trabajo con una cafe en la mano ya sean las siete de la mañana o la una de la tarde (y no, no entro primero y dejo las cosas y después salgo a la máquina de la escalera a por el café. Yo economizo el tiempo: llego, cojo el café y con el vaso en una mano, el periódico en la boca y la tarjeta de entrada en la otra mano abro la puerta empujándola con el pie... tititiririririti...)
  • Mi ropa interior tiene que combinar.... nada de negro con azul marino...
  • Me molestan las luces de quirófano (las que son como)... me pone muy nerviosa que cuando hay unas lamparas maravillosas encendidas que dan una luz cálida y acogedora llegue alguien y encienda la de arriba (no se necesita más luz, no estamos operando a corazón abierto) y convierta derepente la estancia en una pescadería... me siento incómoda y necesito apagarla como sea...
  • como siempre el plátano y el yogur con pan
  • nada más llegar a casa me cambio inmediatamente de ropa,... sino no puedo relajarme. Primero hago eso y después ya estoy en condiciones para hablar tranquilamente con los habitantes de la casa....

¿Cuál es el diagnóstico doctor?

5 Comments:

Anonymous ded said...

Yo también a lo de la ropa interior. Lo del plátano y el yogur me remite a la adolescencia, cuando sólo podía comerlos así; ahora se me ha pasado y los como tal cual (aunque el yogur no me gusta mucho). Yo tengo que comer los Sundaes del McDo con patatas fritas. O salt and vinegar crisps con nutella. Un post sobre comidas frikis?

11:23 p. m.  
Anonymous Nombre(me) said...

Buenas Señora P.

Lo suyo no es grave, yo mismo, facultativo mermado, comparto muchas de sus manías... si sustituimos el té por café (pobre taza abandonada en su soledad toda la tarde)... la colonia y la ropa interior no son mi fuerte (...) y el yogur con pan? eso es puaj...

Las luces de quirófano a la hoguera!!

Y nada más que es muy tarde. Ah, si, lo último, me encanta el ruido de la puerta de su trabajo, yo quiero una tititiririririti.

1:28 a. m.  
Anonymous Gato de Chershire said...

Mujer, no haces ninguna cosa rara... No lavas la taza del te porque después de haberte secado las manos tras la fregada,te relajas, tocas tu tacita caliente, y sucumbes ante la idea de dejarla hasta la noche. Total, no tiene grasa, y hasta seguro que le echas agua. Esa no es una manía, es una imposición de las manos, que no están dispuestas a mojarse otra vez sólo por una taza en el fregadero.

Te gusta oler bien; eres coqueta y cuidadosa estéticamente... No sé, no creo que se puedan calificar de manías. A mí me gusta ordenar los platos sucios en el fregadero, para que quepan todos y no estén en tenguerengue y puedan caerse. Eso es práctico.

Cuando tenía unos diez años, tuve dos manías durante una temporada(esto es lo que yo considero manías,nena):

Una era que cuando iba a hacer pis, estando sentada, me giraba para tirar de la cadena. Y antes de que el agua dejase de caer en el váter, tenía que haberme limpiado, subido las bragas, salido del baño y cerrado la puerta.

La otra era que al salir del cuarto de estar de mi casa, que tenía un muelle en la puerta para que se cerrase sola, tenía que correr hasta las escaleras y haber llegado al tercer escalón (no valía saltar, tenían que sonar los tres escalones de madera; es que aquella escalera era como un xilófono rústico...).

En fin, si no me salía bien, era capaz de repetir...

1:33 p. m.  
Blogger Anómalo said...

Con pan sólo el yogur de sabores, especialmente el de limón.
Perri, esas manías que has reseñado son las que te convierten en un ser entrañable. ¡Queremos las chungas! ¡¡Queremos carnaza!!

1:30 a. m.  
Blogger Melisa said...

Comparto tu última manía y tengo como todo el mundo las propias:
- desayunar café con leche y 8 galletas maría integrales de fibra extraídas de la siguiente forma: tres, tres y dos. No puedo empezar bien el día sin ello.
- dormir sin ropa, nada de ropa.
- no soporto los bolis con la punta expuesta. O cerrados o con el capuchón en su sitio. Si son pilots me pongo especialmente nerviosa.
- lavarme los dientes bajo la ducha. Y en la ducha, el agua muy muy caliente.
- llevar cosas en el pelo, cualquier tipo de pasador, cinta, goma, diadema... ¡Lo detesto!

Y hay más, pero ahora no caigo.

7:58 p. m.  

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