lunes, abril 24, 2006

Cosas que le pasan a todo el mundo pero yo creo que solo me pasan a mí….

Ahí va la de esta mañana:

Iba la perri pequeña en el autobús… cuando una señora rubia de espíritu con una raiz tan grande que parecía la reencarnación choni de mónica naranjo se sienta a mi lado…

… yo iba pensando en porqué los meo-de-pie han convertido nuestro principal ataque: ¡son simples! (barato, tópico, lugar común, chungo, bla, bla, bla… el post no va sobre eso)… en su mejor exucusa: lo siento es que soy simple… cuando empiezo a oir un clic…… clic…. Clic… seco a mi lado….

Me giro y…. ¡La señora está cortándose las uñas con un cortaúñas (que no con un azadón o una olla spress)!… intento ignorarlo… concentrarme en mis ‘simples’ pensamientos… pero el sonido ‘clic, clic, clic’ es como la tortura esa en la que te atan y dejan que una gota te vaya cayendo en la frente indefinidamente….

… relajación, relajación… estoy pensando en el sol entrando a través de las hojas de los árboles y calentándome la espalda mientras me tomo una cervecita (ya me he recuperado de la resaca… ¡nunca más volveré a beber… hasta mañana!)… clic, clic, clic… ¡Quiero matarlaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
… ¿pero cuántas uñas tiene esa señora? ¿es que no va a acabar nunca?…

…de repende un pensamiento sádico se hace fuerte en mi esquizofrénico cerebro: y si le salta una uña y se me clava en el ojo como si fuese una aguja… intento alejar esa imagen pero no puedo… al visualizarla mi cuerpo actúa con su propio estatut y mis manos tapan mis ojos mientras me contraigo….

¡Vaya espectáculo! Deben pensar el resto de pasajeros: una cerda que se corta las uñas en el bus y una loca con trastorno compulsivo….

¡No puedo másssssssssss!… no puedo… me levanto y me siento en otro sitio… era cuestión de vida o muerte…. La tia de las uñas me mira indignada … ¡joder yo tengo que aguantar este ataque bacteorológico en silencio y con una sonrisa… pero a ella le ofende que yo me lenvante!!!!!!!!!!!…. ¡¡¡ay que joderseeeeeeeeeee!….

Me cambio de sitio… me da igual que me mire mal… era o su vida o mi salud mental…

… ya estoy más relajada… y dejo la reflexión sobre los meo-de-pie para centrarme en el sol y la terracita…

“Niña, deja de comerte los pellejos que te vas a dejar los dedos como muñones”, me dice la abuela que hay sentada a mi lado.

14 Comments:

Blogger Anómalo said...

La culpa la tiene esta sociedad capitalista ¡que permite la fabricación de cortauñas-llavero!
Si es que van provocando...

8:55 p. m.  
Blogger Tos said...

Mira por dónde... estaba el sábado con el sr. l en el metro y un caballero se sacó el cortauñas y venga a darle (clas, clas). Le pedí a mi acompañante que nos alejáramos, no fuera a caernos encima una rebanada de esos mejillones que se estaba sacando, pero nada... (clas, clas) el ruido no desaparecía. Yo me mordía las mejillas, bufaba o me ponía a cantar en voz alta para no oirlo... (clas, clas)

10:41 p. m.  
Blogger Be said...

Y a la gente no le da cosa ir dejando su ADN alegremente por ahí? Es que no ven CSI?

5:15 a. m.  
Anonymous laperri said...

anómalo... quien inventó el cortauñas llavero debe ser lapidado públicamente...

Tos... conociendo tu nazismo... intuyo que tus ganas de asesinar debieron ser parecidas a las mías sin mayores y más a lo... hanibal

be... puta, puta, puta... quiero esa pinypona que te representa... y desde luego... la gente no sigue CSI... desde aquí te digo Guorrik... ven a sacarme una muestra...

9:25 a. m.  
Anonymous trufa said...

Pues preparate que llega el verano y las chanclas, así que ya mismo se estan cortando los mejillones de los pies...

9:55 a. m.  
Anonymous laperri said...

que asco trufa.. tendre que comprarme una gafas de estas que usa grison en csi cuando quiere ver el esmegma en las sábanas de los muertos... (para que no me salten a los ojos digo)

10:12 a. m.  
Anonymous Lo said...

Puag, por dios qué asco, como a la gente le de por los pies.... dentro de nada también cogerán las pinzas para irse quitando esos pelillos tan molestos que invaden todo el cuerpo.
Yo todavía sigo impresionada cuando vi a una abuelita pintándose las uñas de rojo dentro de un autobús lleno de gente mientras tomaba una curva... impresionante!

10:31 a. m.  
Blogger Patricia said...

Cuando veas (como yo vi) unas uñas del tamaño de mejillones (literal. NO exagero. Eran REALES) echarás de menos ese pequeño cortauñas llavero.

Y es que el verano, con sus chanclas, puede ser una época terrorífica, creadora de traumas imposibles...

11:03 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Yo jamás me he cortado las uñas. Yo me las limo, que quedan más bonitas. Pero lo que sí hago en el autobús es pintarme...hoy me han mirado raro porque me estaba rizando las pestañas...los raros son ellos..

3:59 p. m.  
Anonymous laperri said...

Lo y patricia... ¡ que miedo me dan esas chanclas! dioxxxxxxx.....

anonymus... pintarse es distinto... pero me parece un poco contorsionista hacerlo en un autobus que da frenazados, curvas derrapando y con gente que no comprende que la ley de impenetrabilidad de los cuerpos no es solo un concepto

4:33 p. m.  
Blogger damupi said...

soy uno de esos privilegiados y poco cosmopolita aunq pretenda ser metrosexual, q no coge el autobus hace años.
Lo q no entiendo es pq no te cambiaste de sitio en cto la señora sacó el cortauñas.
Yo me hubiese girado, le hubiese mirado con cara de asco a la par de perdonarle la vida, y me hubiese ido a otro sitio.
Eso, o haber empezado a sacarme los mocos y dejarlos en el respaldo de enfrente para q ella viese q se puede ser más asqueroso..o sacarme la cera de los oidos...o toserle sin taparme la boca...Hay miles de metodos, no?

9:43 p. m.  
Blogger teveo said...

jajajajaja,hoy te he leido por primera vez y me he reido un monton...de pequeño vi en la tele a un señor que tenia el record guiness por las uñas mas largas del mundo,fue tan impactante que no se me ha olvidado.

un abrazo.

4:29 a. m.  
Blogger perri said...

damupi... es que la impronta de una educación católica es difícil de borrar... el sacrificio... aguanta un poquito más... ajajajajjaajaj

teveo y recreo.. bienvenidooooooo

5:58 p. m.  
Blogger Gato said...

El transporte público puede llegar a ser muy peligroso. Yo soy extremadamente sensible a los olores, y una vez se sentó a mi derecha una chica a la que le apestaba el aliento. De verdad, estaba podrida. Y respiraba con la boca abierta y miraba a la ventana que estaba a la izquierda. Te lo juro, cerré los ojos volviéndome hacia la ventana tanto que parecía la niña del exorcista, tratando de aguantar la respiración a ratos. Media hora. Hasta Binissalem. PUAGHH!!

No me puedo creer que no se den cuenta. Es simplemente que no le dan importancia.

7:25 p. m.  

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